La vista, la fotografía y la composición

Hace unos años me fui a graduar la vista, llevaba observando hacía un tiempo que el trapo que utilizaba para cubrirme de la luz en la 9×12, se había encogido, o necesitaba más distancia para ver con claridad la pantalla esmerilada. Efectivamente necesitaba unas gafas para ver de cerca, vista cansada, el caso es que me costaba acostumbrarme al uso de las gafas y desarrollé una técnica sin darme cuenta, para hacer más cómodo el uso de las gafas, primero componía la escena y después enfocaba, con el tiempo me di cuenta que era más fácil componer desenfocando ligeramente la escena, percibes mejor la disposición cromática y volumétrica; de la misma manera que el visor directo de una Hasselblad, Rolleiflex, Zenza Bronica, Mamiya RB y otras, facilitan la composición, encuadran a través de una pantalla de enfoque provista de lupa retráctil, que solo utilizas para enfocar o ver detalles de la escena, ya que la composición es mucho más fácil en esa visión, distante de la realidad, cosa que no permite el visor de una cámara réflex con pentaprisma, que te mete en primera fila, a veces demasiado cerca para tener la perspectiva de la escena. Mi experiencia me ha llevado a la conclusión de que los detalles, texturas y en muchos casos información que se encuentra en la escena, despista, como pueden ser letreros en la calle, que si no aportan nada explicito, confunden, no podemos obviar la presencia de muchas lecturas inconscientes, que sin duda condicionarán el encuadre, entonces, sin gafas que nos informen de los detalles se puede componer más libremente. Como todo en la vida, esta “técnica” puede ser útil para según que tomas.

mateo

Anuncios
    • Diego Silva Gomez
    • 4/05/10

    vaya fotoaza!! me encanta. Está todo tan limpio parece una maqueta. Incluso parecen apartementos interestelares jeje, llegaremos a…?? “compre su primer piso en la luna”

    • tienes razón, tiene un aire extraterrestre, irreal, me parece que el tono verdoso de la foto ayuda a crear ese ambiente. Lo cierto es que se encuentran en Santiago de Compostela, calle Maestro Mateo, la foto se tomó a finales de septiembre, un día cambiante, con mucho viento y nubes corriendo, típico gallego, esa situación genera luces poco predecibles y a veces muy bellas.

  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: